Mitología de las antimusas
Mitología de las antimusas
Hace muchísimo tiempo cuando la tierra era una niña aún, y Dios acababa de crear al hombre con tierra, agua y su aliento de vida, existieron tres hermanas mágicas que vinieron a conocer la creación, admiraron la redondez del mundo y los abismos marinos y terrestres pero al ver al hombre notaron la tristeza en sus ojos y decidieron hacer un juego, Cada una por turnos le daría al hombre algo para ser feliz.
La hermana mayor pensó en la belleza; llenó los campos de flores y le dio diferentes tonos de color a las nubes, enseñó a los pájaros a entonar sus trinos e hizo las diferentes fases de la luna, el hombre al contemplar la hermosura de la naturaleza fue feliz por mucho tiempo, se la pasaba mirando el cielo fuera de día o de noche, escuchaba a las aves y las imitaba jugando a ser una de ellas, pero después de un tiempo se acostumbró a las cosas bellas y ya no le causaban la misma admiración de antes.
La segunda hermana pensó que el hombre necesitaba comer y descansar entonces dotó de aroma y sabor a los vegetales de la tierra y lo enseñó prepararse una buena cena y a construir una casa cómoda y segura, el hombre se sintió muy dichoso, comió con avidez y durmió largo tiempo disfrutando las comodidades de su vida pero de esto se aburrió aun más rápido. Entonces la tercera hermana dijo, enseñaré al hombre a escribir, de esa forma podrá atrapar a las aves, las nubes y los sabores en el papel y tendrá la felicidad completa, pero el hombre no fue feliz, escribía sin parar, sus ojos se enrojecieron, sus manos se entumieron de tanto sujetar el lápiz. El hombre a pesar de ser infeliz no dejaba de escribir,
Las hermanas mayores al ver lo que pasaba se convirtieron a sí mismas en susurros y se acercaron al hombre para disuadirlo de su labor, lo invitaron de nuevo a disfrutar de las cosas bellas que habían creado para él y luego intentaron convencerlo de que escribir era una tontería y que no valía la pena el esfuerzo.
Asustada por lo que ocurría la tercera hermana fue a ver a Dios y le dijo, ”Señor, tienes que ayudarnos, mis hermanas se han vuelto locas, no logramos hacer feliz al hombre y ya usamos todos nuestros recursos, dinos que es lo que le hace falta al hombre para ser feliz, ´´Dios sonrió y en su infinita sabiduría creo a la mujer; entonces el hombre descubrió el sentido de todas las cosas que le habían dado las hermanas enseñó a la mujer a escribir y le mostró todas las bellezas del campo y la fuerte casa que ahora podrían compartir, y ella a su vez le enseñó el sentido común, la moderación, el equilibrio y darle a cada cosa su tiempo y su lugar., entonces la tercera hermana se sintió satisfecha y buscó a sus hermanas para contarles, mas no las pudo encontrar aunque revisó cada rincón de la tierra con cuidado y cansada regresó al mundo mágico del que había venido.
Desde entonces los seres humanos son felices, pero las hermanas en su locura los acechan y cuando descubren a alguien con la pluma en la mano de inmediato se presentan para desanimarlo, por suerte solo son dos y está visto que no muy efectivas.
Mi cajón encantado
Tengo un cajón encantado
huele al cofre del tesoro
suena como monedas viejas
y trae el peligro con èl.
Si mi cajón fuera un baúl
le encantaría a un pirata
pues la madera y el metal
siempre sirven en un barco.
El interior del cajón
tiene memorias antiguas
tiene sed de pedacerías
y los dientes muy afilados.
Pero yo soy temeraria
y no temo meter la mano:
los cuchillos son amigos
de aquellos que saben usarlos.
Panecillos de provolone y tomate.
Estos panecillos son excelentes para acompañar la cena navideña o simplemente para reconfortar el alma en un día agotador.
Necesitas 500gr de harina
1/2 taza de leche tibia
30 gr o un sobrecito de levadura
50 gr de mantequilla tibia
1huevo
2ch de sal y 2 de azucar
1pizca de curry
150 gr de queso provolone cortado en cubitos pequeños
150 gr de tomates deshidratados cortados en cubitos pequeños.
Se prepara la masa revolviendo primero todos los polvos, hacer una fuente y agregar la leche, mantequilla y huevo, revolver muy bien y amasar, si hace falta agregar mas leche hasta que la masa esté suave y manejable. Dejar reposar en un lugar tibio hasta que la masa levante (duplique su volumen) lleva de 1/2 a 1 hora.
Extender la masa agregar el queso y el tomate y amasar de nuevo, formar los panecillos saldran unos 4 de tamaño mediano
Hornear en un horno precalentado a 180grados por 15 min o hasta que estén dorados.
De los lugares que no existen
Cabalgar por los Urales con “Miguel Strogof” o atravesar un mar mesozoico en “Viaje al centro de la tierra” no es el mejor ambiente para que se desarrolle una mente distraída y olvidadiza. En la escuela mis clases de geografía estuvieron condenadas por un sistema deficiente, maestros aburridos y mi facilidad para sacar diez sin aprender casi nada. y aun ahora después de haber pisado por mi propio pie la plaza de San Marcos en Venecia o de haber subido una montaña en Bariloche Argentina me parece que esos lugares apenas y existen.
Y yo de la que nadie pudiera decir que no tengo los pies en la tierra, si tengo la mente en un lugar donde todos los cuentos de hadas tienen final feliz; con lobos convertidos al vegetarianismo y brujas arrepentidas o benevolentes, un mundo en el que los libros de historia se confunden con los de cuentos y la geografía sólo confirma que ningún lugar existe.
Pan de elote
Esta opción deliciosa es muy facil de preparar (con un mínimo de trastes sucios) y además es integral:
Necesitas 2 tazas de granos de elote tierno igual sirven los congelados o de lata.
2 huevos, 1 barrita de mantequilla o manteca vegetal (90gr)4 cucharadas de harina, una cucharada de polvo de hornear y una lata de leche condensada.
Se ponen todos los ingredientes en la licuadora y se licuan hasta llegar a la consistencia que mas te guste.
Para hornearlo unta un molde con suficiente mantequilla; agrega tu mezcla y hornea a 180 grados centígrados por una hora o hasta que esté bien dorado.
Ejotes a la mexicana
En este mes mexicanísimo probemos con esta receta sencilla y muy nutritiva, se necesita un poco de salsa de jitomate de la que tengan, queso tipo chiapas o fresco y ejotes cortados y hervidos (pueden ser los que se compran congelados) en un sartén poner a calentar la salsa y el queso hasta que se mezclen y luego agregar los ejotes. Si les gusta el picante pueden ponerle unas rebanadas de chile verde y ajustar la sal. Este guisado es muy apropiado para preparar unos tacos o para servir en la comida con arroz y frijol. Tiene muchas proteinas, es delicioso y muy sencillo. En una variante se puede cambiar el queso por huevo
Disfrutemos este platillo en un taco con aguacate y refresco de sandía
Pan provoleta
Rebanar un pan de barra y untarlo con aceite de oliva, unas gotas de vinagre balsámico, ponerle rebanadas de queso provolone, unas de jitomate y aceitunas, y hornearlo ligeramente, al servir decorar con tiernas hojas de albahaca.
Disfrutenlo con su vino favorito o un saludable jugo de uva; son deliciosos para la cena o lucen mucho como bocadillos en alguna fiesta si las rebanadas de pan son pequeñas.


